IDENTIFICACIÓN DEL PROBLEMA
El punto de partida para solucionar un problema es identificarlo adecuadamente. Generalmente los problemas se hacen evidentes por sus manifestaciones externas, por la forma como afectan una comunidad. Un problema se refiere a una situación que denota inconveniencia, insatisfacción o un hecho negativo; lo podemos resumir como carencia de algo bueno, o por la existencia de algo malo. Cada situación - problema identificado requiere ser resuelta, por lo que es necesario conocer mejor el problema.
El problema puede ser identificando a través de las siguientes acciones:
a) Observación de la realidad: apreciación de situaciones o hechos que no son deseados y provocan efectos negativos en la sociedad
b) Detectar disfuncionalidades en las intervenciones sociales existentes: cuando algún programa o proyecto realizado previamente no ha logrado los objetivos buscados.
c) Contrastar la situación a analizar respecto a niveles habituales, normales o estándares. Esto implica utilizar referencias de variables económicas, sociales, productivas u otras. Estas referencias pueden estar dadas por: niveles promedio a nivel nacional o regional, estándares definidos por políticas sectoriales o regionales, acuerdos tomados con organismos internacionales, entre otros.
Las fuentes de información que permiten respaldar el problema identificado pueden ser: revisión de estudios existentes, aplicación de cuestionarios y/o entrevistas a los afectados o autoridades relacionadas al tema, consulta a expertos.
La identificación del problema debe concluir con una definición literal de éste. Junto con ello, se deberá identificar las variables contenidas en esta definición, precisando qué se entiende por cada una de ellas y cuáles son las dimensiones y magnitudes relacionadas.
Esto permitirá que el problema sea entendido de igual forma por todos los actores
involucrados.

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